Trabajar para ti mismo, ser emprendedor o montar tu propia empresa.

Frases relacionadas, que se han puesto muy de moda en los últimos años por los cambios del mercado laboral en España.

¿Emprender es una obligación (por necesidad)? ¿o una decisión de vida?

La verdad que me he topado con ambos casos y lo ideal es que nos encontremos en el segundo ejemplo.

En muchas situaciones: “la necesidad agudiza el ingenio”, como señala el dicho popular, y emprender por necesidad puede ser positivo desde ese punto de vista. Pero dependiendo de cada situación, siempre y cuando la presión (económica y personal) no ejerza un factor negativo en nuestras valoraciones y decisiones.

Emprender no es solo un proceso económico, es un proceso de cambio mental y de actitud

Si ya valoraste los pros y los contras de cada modalidad de trabajo, y decides ser tu propio jefe y generar tus ingresos, tienes que estar claro de las implicaciones y responsabilidades que conlleva.

Ser emprendedor, freelance o autónomo en España no es fácil; no importa cuantas veces lo repitan los políticos. Ya solo los trámites y los máster que debes hacer para rellenar una planilla de Hacienda dan cuenta de ello.

Este post es muy personal, ya que no haré un análisis objetivo, económico o técnico. Contaré mi visión de ese proceso, esperando que os ayude a la reflexión de vuestros propios planes.

Me reconozco un “culo inquieto” y disculpar la expresión. No conozco una frase más “formal” que explique ese término 😉

No soporto hacer las cosas “porque siempre se han hecho así” e innovar y buscar ideas creativas me genera mucho más interés (y curiosidad) que seguir unas directrices u órdenes de trabajo.

Es verdad que pertenezco a una generación en la que el trabajo asalariado, no es tan viable como lo fue en otras generaciones.

Mis decisiones de reciclarme profesionalmente e iniciar distintos proyectos, fueron premeditadas, ¡aunque las cosas nunca salieron como había previsto!.

Emprendedor éxitos

Como en la vida, no hay fórmulas de éxitos ni píldoras secretas para emprender. Suele ser un camino de tierra con caídas naturales y procesos azarosos.

El fracaso forma parte del camino y es mucho más habitual de lo que nos gusta admitir. Recordamos la (excepcional) historia de éxito, pero no las miles de historias normales de fallos, errores e ideas no llevadas a término (véase más de esta reflexión en libros de Daniel Kahneman y Nassim Nicholas Taleb).

Pero no es una mala noticia. Si algo me ha enseñado mucho, son esos fracasos.

Todo emprendedor debería ser positivo por naturaleza, aunque suele calcular mal su porcentaje de éxito y fracaso: lo mismo sucede con los matrimonios, véase la tasa de divorcio en España. Como dice Kahneman, os puedo asegurar que pocas parejas que estén con sus planes de boda siquiera concibe la posibilidad del divorcio, aunque la estadística demuestra lo contrario.

Yo antes de Ku-SEO tuve una empresa de turismo cultural en Galicia. Y fue un fracaso estrepitoso, pero no me arrepiento en lo más mínimo, fue un proceso que necesitaba superar para aprender duras realidades, una de las primeras fue:

Como emprendedores nos centramos mucho en la idea o el producto y nos olvidamos del cliente

Es normal, nos convertimos en unos “expertos” de la materia y queremos que todo salga a la perfección. Pero a veces sobrevaloramos la demanda de ese producto o servicio y nos olvidamos de lo más importante, lo que sostendrá todo el chiringuito: los clientes.

En ellos debemos basar nuestras decisiones estratégicas: satisfacer sus necesidades y problemas porque ellos son los que sustentarán nuestros ingresos.

Actitudes del emprendedor

Al principio necesitaba ver las cosas con más claridad. Para ello, tuve que modificar ciertos patrones y hábitos de trabajo. Así que prepararé este listado de actitudes del emprendedor:

Orden

Imposible trabajar sin orden y organización. Recuerda: no tienes a nadie que te diga plazos, ni formatos. Si no organizas tu trabajo, será muy difícil desarrollar una actitud correcta ante el ajetreo del freelance.

Limpieza

Para el budismo zen un espacio limpio y ordenado es un reflejo de una mente limpia y calmada. Es muy difícil organizar tu trabajo y tu tiempo si no cuentas con un espacio ordenado y limpio que te permita desarrollar tus ideas e investigar.

Disciplina

No significa rigidez; estoy convencido que la adaptabilidad (siguiente punto) es clave para triunfar, pero tener disciplina de horarios y de trabajo, te obliga a tener la actitud correcta hacia tu jornada laboral.

Adaptabilidad

Ya os conté en otro post, por qué considero que las pequeñas y medianas empresas pueden ofrecer un mejor servicio: por la adaptabilidad a nuevas estrategias y formas de trato con el cliente. Esto es válido con muchos procesos: adaptarse y modificar tu estrategia al mercado y al entorno.

Buenas formas

Saber estar parece una tontería, pero todos nos hemos topado con profesionales informales que no cumplen plazos, que no asumen responsabilidades, que tardan semanas en devolver una llamada o un mail.

Las buenas prácticas de tu trabajo se verán reflejadas posteriormente en tu trato con los clientes.

Ser disciplinado y mantener las buenas formas es una forma de decir a tus clientes y proveedores:

Soy una persona seria, respeto tu tiempo y agradezco vuestra colaboración.

Apertura mental

Una historia de Anthony de Mello (La oración de la rana, Vol. 1) que me gusta mucho contar, que nos enseña la importancia de entender otras perspectivas y no juzgar:

“En un autobús se encuentra un señor mayor con un hippie que tenía puesto un solo zapato. El señor mayor le señala:

  • Veo joven que perdió usted un zapato
  • Le responde ofendido el hippie: “No señor, he encontrado uno.”

Es evidente para mí, lo cual, no significa que sea cierto.”

Creatividad e imaginación

Tenemos que transmitir, comunicar, nuestras ideas, nuestros trabajos de forma creativa. La única forma de comprobar si nuestra iniciativa tiene viabilidad es investigar, testear, comentar, y transmitir a otras personas.

Muestra tu trabajo

Muy relacionado con el punto anterior es: “Muéstrame de lo que eres capaz”. No nos encasillemos en misterios y claustros como si nuestras ideas fueran exclusivas y perdiéramos algo por exhibirlas. Tus ideas pueden ayudar a otros y solo eso, ya es suficiente razón para hacerlo.

Sobre este punto os recomiendo el excelente libro: “Aprende a promocionar tu trabajo” de Austin Kleon. Una pequeña joya que nos enseña a no convertirnos en spam humano, a que las palabras importan y que mostrar nuestro trabajo es una forma de auto invención constante.

Es la mejor forma de conectar con otras personas que pueden tener tus mismos intereses y lograr un aprendizaje compartido.

Objetivos

Como os he señalado en otros post. Sin objetivos damos tumbos sin sentido. Al inicio será un poco difícil tener los objetivos claros, pero debemos tratar de establecer objetivos a corto y medio plazo, que nos permitan medir nuestros avances y evaluar cada cierto tiempo nuestras acciones.

Aprende a vender

Yo era un negado de las labores comerciales, ¡y eso que mi compañera trabaja en el mundo de las ventas y marketing! Pero no le hice caso por mucho tiempo. ¡Grave error! Existen muchas formas de vender, y no creo en el típico vendedor de humo, o al comercial agresivo con traje y corbata. Creo como dice el mentor de ventas y profesor de Seth Godin: Zig Ziglar “No empezamos con el producto, empezamos con la necesidad”.

Si crees en tu producto o servicio de forma auténtica, si crees que será algo positivo para el cliente, no estás haciendo una venta, estás creando una relación positiva para ambas partes. Me gusta mucho una cita de Ziglar que dice:

“Harás más ventas cuando hagas lo que decía tu madre: <<Ponte derecho, mira a la gente a los ojos y habla con firmeza>>. Tu éxito depende de retornar a lo básico y prestar atención a las cosas pequeñas.” (Zig Ziglar, del libro: Ventas)

Diviértete

Es tu proyecto, es tu vida. Si ya tomaste un camino más difícil que es crear tu propio destino profesional ¿Por qué angustiarse el lunes? Todos los trabajos tienen aspectos que nos gustan menos, por ejemplo, los trimestres en Hacienda :-{

Pero si te gusta tu idea o tu proyecto, diviértete. Puedes ser serio, responsable y pasarlo bien en el proceso.

Ahora estoy escribiendo este post con mi perro Nobu a mi lado, escuchando mi música favorita, inspirándome con cualquier cosa. Los mejores proyectos salen de inspiraciones genuinas y auténticas y la mejor forma de hacerlo es divirtiéndonos.

Aprendizaje constante

Pues eso. No necesita aclaración. Lee mucho, haz cursos, sigue blogs y webs de tu campo. Al día de hoy podemos aprender de cualquier disciplina con un coste mínimo. Aprovechemos esas posibilidades que nos brinda la web.

Autenticidad

Es imposible no sentirse influido por autores y profesionales de nuestra admiración. Pero eso no significa que debamos hacer copia de su estilo. Al principio cuesta conseguirlo, mis primeros post y metodologías de trabajo eran bastante “planas”; pero la práctica hace que perfeccionemos la técnica. No hay otra forma de hacerlo. Encontremos ese estilo que nos defina de forma natural, sin “diseñar” una imagen a medida.

Tenemos que sentirnos a gusto y cómodos, todo lo falso se pierde con facilidad. Como dice Eva Collado:

“Sé auténtico, no pretendas imitar a nadie más”

Colabora

No te aísles. Mis primeros meses fueron duros por ese aislamiento. Fue un error que cometí en mi empresa de turismo. Tardé en aprender (aunque todo el mundo me lo decía). Sal, ve otras realidades, comparte proyectos con profesionales afines.

Busca iniciativas en las que creas de verdad y colabora. Aprenderás mucho en el proceso y conocerás gente impresionante. Solo por eso ya vale la pena.

Control mental

via GIPHY

Dejo de último punto al más difícil. Nuestras mentes son torbellinos que nos confunden y limitan en algunas oportunidades. Muchos de los conflictos no son reales, los crea nuestro cerebro.

Tenemos que forzarnos a salir de círculos viciosos y viejos hábitos adquiridos. Busquemos actividades que nos relajen y nos permitan ver las cosas con más claridad. ¡La mente es un músculo y hay que ejercitarlo! Leer, analizar, imaginar y forzarnos a salir de zonas de confort. Enfrentarnos a los retos con nuevas actitudes necesarias para el mundo actual.

Advertencia: Quienes ya conozcan este blog sabrán que suelo escribir post cortos y prefiero ir directo al grano, de forma simple. Pero este tema ameritaba extenderme mucho más de lo habitual. Así que si lo leíste completo: Gracias por tu atención.

Me sentía muy inspirado, posiblemente porque en unos días nacerá mi primer hijo: Suyán [Si lo sé, es un nombre raro, pero con mi nombre ¿qué esperaban? 😉 ]. La espera de su llegada me ha ayudado a desarrollar un tema que llevaba un buen tiempo en el almacén.

Con este post quiero animar a muchas personas que he conocido en el último año en eventos de marketing, networking, meetups, clases, talleres, incluso en el canil de paseo de perros. Personas de todas las edades que tienen buenas ideas, y dudan si animarse y emprender.

Es una decisión muy personal, y no creo que deba tomarse a la ligera. Yo el proceso lo he disfrutado y sigo aprendiendo cada día.

Espero que mi experiencia te ayude a reflexionar, y si crees que puede ofrecer algo y estás dispuesto/a a luchar por ello, adelante… ¡Vale la pena el esfuerzo!

Yo admiro el trabajo de un ilustrador: Puño, que dio una conferencia en el MAD (evento de diseño de Domestika) en 2011. Me encantan sus consejos, y aunque se trate de aspectos del mundo de la ilustración, da una serie de reflexiones de trabajo para freelance aplicables a cualquier disciplina. Dura 40 minutos, pero es una conferencia que no tiene desperdicio, espero que la disfrutéis:

 

 

 

¿Sigues
mi trabajo y reflexiones?

¿Sigues

mi trabajo y reflexiones?

Suscríbete y recibirás nuestra publicación mensual

¡Fascinante! Te has suscrito con éxito... Bienvenid@s

Pin It on Pinterest

Share This